miércoles, 22 de febrero de 2017

China tendrá su primer bosque vertical con 1.100 árboles

La firma arquitectónica Stefano Boeri Architetti lleva el concepto de bosque vertical popularizado en Milán a Nanjing, China, con las Nanjing Green Towers. Estas dos torres verdes tendrán 1.100 árboles de 23 especies locales diferentes, además de arbustos y plantas trepadoras, con una superficie total de entre 2.500 y 6.000 metros cuadrados verdes.

Sobre el papel, podrá absorber 25 toneladas de CO2 al año aproximadamente, demás de 60 kg al día día de oxígeno.

Un proyecto que debe ayudar a reducir la contaminación en la zona, desarrollando la zona económica del río de Yangtze, en la provincia meridional China de Jiangsu.
Con 200 metros de altura, la torre más alta albergará oficinas, un museo, una escuela de arquitectura verde y un Club privado en la azotea. La segunda torre, que tiene 107 metros, tendrá un hotel con 247 habitaciones y piscina en la azotea. La base de las torres albergará tiendas, restaurantes y una sala de conferencias. Los balcones de edificios permitirán a los residentes con la naturaleza.

Se utilizarán únicamente especies nativas, lo que ayudará a regenerar la biodiversidad local. Su disposición va a permitir el crecimiento de árboles más altos, comparado con lo habitual en este tipo de arquitectura.
El proyecto estará terminado en 2018 y será el primero de la clase en China. Stefano Boeri promete replicar estos bosques verticales en otras ciudades, en concreto en Shijiazhuang, Liuzhou, Shanghai, Guizhou y Chongqing. Fuente: Ecoinventos


lunes, 6 de febrero de 2017

Titanes caídos

Ya sea por tormentas, incendios o incluso vándalos, algunos de los más preciados monumentos naturales del mundo ya no están. Más recientemente, el Pioneer Cabin Tree, también conocido como "el árbol que puedes atravesar en coche", fue derribado por una enorme tormenta, el 8 de enero de 2017. Hacemos un repaso a otros monumentos naturales que han sido destruidos.


La nieve cubre parcialmente en árbol caído en el Calaveras Big Trees State Park el 9 de enero de 2017, en Arnold, California.


El secuoya Pioneer Cabin Sequoia Tree, que fue perforado en la década de 1880, antes de colapsar.

viernes, 27 de enero de 2017

Así miman al olivo más grande de España

Plantado en el año 314, bajo el emperador romano Constantino, con 1.702 años y 10,2 metros de circunferencia es el olivo más grande de España.

El sol se pone y decenas de majestuosos árboles proyectan sus sombras sobre la tierra ocre del Levante español. Son olivos milenarios, que hay que proteger de la codicia de comerciantes sin escrúpulos que los arrancan de la tierra en aras de un buen negocio.

Amador Peset Celma, de 37 años, ataviado con un chaleco verde y botas de senderismo, se baja de un 4x4 destartalado y atraviesa el campo a toda velocidad. Se detiene ante un olivo inmenso, que parece desafiar el viento frío.


"Estás posiblemente delante del olivo más grande del mundo, de 10,2 metros de circunferencia", dice con orgullo.

Los diez metros corresponden a más de mil años de historia, según la dendrometría, la ciencia de la medición de la edad de los árboles.

Peset, hijo de agricultores, cuida 106 "monumentos" como éste. Limpia minuciosamente sus enrevesadas ramas y elimina las malas hierbas que chupan su savia como vampiros. Sin intervención humana, "el olivo se muere porque todas las malas hierbas van comiendo, van comiendo hasta que lo secan y lo matan", cuenta al describir la fascinante alianza entre estos árboles y sus cuidadores.

El agricultor Joan Porta, de 75 años, explica que hasta hace unos años estos olivos solían terminar en forma de leña destinada a las granjas.

"Ahora te das cuenta que son árboles de mil años, ¡son únicos!", exclama, mientras observa con cariño al monarca de estos campos familiares, el olivo "La Farga del Arión".

El árbol tiene 1.702 años, según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid. Fue plantado en el año 314, bajo el emperador romano Constantino. Los olivos, sembrados en España por griegos y romanos, cubren unos 2,5 millones de hectáreas en este país, un cuarto del total a nivel mundial.

viernes, 13 de enero de 2017

Haya arqueóloga

Un haya de unos 210 años de antigüedad se desplomó el pasado invierno y entre sus raíces aparecieron los despojos de un individuo que falleció hace casi mil años.













El pasado invierno, una fuerte tormenta golpeó la localidad de Collooney, situada al noroeste de Irlanda y de algo más de mil habitantes. Tan impetuosa debió de ser la tormenta que arrancó de cuajo un haya de unos 210 años de antigüedad. Entre sus raíces aparecieron unos restos esqueléticos que captaron el interés de los arqueólogos. "A medida que se desarrollaron las excavaciones quedó claro que se trataba de una situación inusual", explica la arqueóloga Marion Dowd en una nota de prensa. "La parte superior del esqueleto salió despedida hacia arriba junto con las raíces, mientras que los huesos de la parte inferior de las piernas permanecieron intactos en el suelo. Al desplomarse el árbol, el esqueleto se quebró en dos partes", añade Dowd, de los Servicios Arqueológicos de Sligo-Leitrim.












¿Fue una maniobra del destino o una casualidad de la naturaleza? La cuestión es que los huesos quedaron a disposición de los arqueólogos. Y los examinaron. El análisis de los huesos, a cargo de la osteoarqueóloga Linda Lynch, ha revelado que corresponden a un hombre de entre 17 y 20 años de edad. La datación por radiocarbono indica que el chico murió en el siglo XI ó XII, entre 1030 y 1200. Su altura era de 1,78 metros aproximadamente, por encima de la media de un individuo de época medieval. "Una afección leve en la columna vertebral sugiere que realizó trabajos físicos desde una edad temprana", expresa el comunicado.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Un vecino presentó una denuncia y después le cortaron un castaño centenario

Talan sin permiso un castaño centenario en Carballedo después de que su dueño denunciase cortas abusivas.

Los trabajos de limpieza de maleza que se llevan a cabo regularmente para mantener despejados los tendidos eléctricos han generado este año un considerable malestar en Carballedo. Vecinos de este municipio aseguran que el desbroce fue más agresivo que en otras ocasiones y que sobrepasó los límites que marca la ley. Uno de los afectados presentó este verano una denuncia por lo sucedido y poco más de un mes después la empresa contratada para llevar a cabo este trabajo volvió y le taló un castaño centenario de grandes dimensiones.

Este episodio se produjo en la parroquia de Castro, en un paraje con abundantes soutos de castaños que los vecinos conocen como Penedos da Bouzoá. El enorme tronco del castaño está todavía en el sitio en el que cayó. Su pie medía dos metros de diámetro y siete de circunferencia.

Junto a él, Miguel Suárez cuenta que él consiguió evitar que le pasase algo parecido a los castaños que tiene en un terreno cercano porque pudo plantarse frente a los operarios forestales. «Díxenlles que aquilo era un terreo privado e que non tiñan permiso para entrar», recuerda. Insistieron, pero se mantuvo en sus trece y amenazó con denunciarlos. Acabaron por marcharse sin entrar en su parcela. Suárez asegura que nadie recibió un aviso previo de que iban a empezar los desbroces ni una explicación de cómo iban a ser, que simplemente llegaron y entraron prácticamente donde quisieron, porque la mayoría de las propiedades están en manos de personas que ya no viven en la zona. Por ejemplo, el dueño del castaño centenario, un emigrante que cuando presentó la denuncia estaba pasando las vacaciones en Carballedo, pero cuando se lo talaron ya había vuelto su lugar habitual de residencia en Venezuela.