miércoles, 8 de febrero de 2012

Árbol del incienso en peligro

Según la tradición cristiana, Baltasar, uno de los tres Reyes Magos, presentó una ofrenda del más puro incienso del mundo al Niño Jesús en la noche de su nacimiento. Más tarde, en los rituales religiosos antiguos se siguió quemando incienso, que simbolizaba la naturaleza divina y el sacrificio de Cristo. Y así hemos llegado a asociar el incienso con la Navidad. Ahora un equipo de investigadores de Etiopía y Países Bajos nos trae malas noticias al respecto: los árboles de los que se extrae el incienso están sufriendo una drástica disminución y de aquí al 2027 se prevé que su población se reduzca a la mitad. Los resultados del estudio se han publicado en la revista de la Sociedad Británica de Ecología (BES) Journal of Applied Ecology.

Las malas noticias no acaban ahí. Los investigadores predicen que el número de árboles se podría reducir en un 90 % en los próximos cincuenta años. Los posibles culpables de esta drástica disminución son los incendios, el pastoreo y los ataques de insectos. Los miembros del equipo del estudio advierten que, si no se toman medidas para controlar estos tres problemas, la producción de incienso se verá gravemente afectada. Los investigadores basan su teoría en un estudio de campo a gran escala, el primero en su género, dedicado a controlar la suerte que corren los árboles del género Boswellia, de los que se extrae el incienso.

El incienso se obtiene de diferentes especies de Boswellia, un árbol que crece en el Cuerno de África y la Península Arábiga. A pesar de que este incienso se comercializa en todo el mundo, y lleva haciéndolo mucho tiempo, existe poca información sobre las repercusiones que la extracción de la gomorresina tiene para estos árboles.

Las perspectivas no son nada halagüeñas. Los resultados del estudio realizado puntan a una reducción significativa de la población de Boswellia que causará estragos en la producción de incienso en los próximos quince años.

«La gestión actual de las poblaciones de Boswellia es claramente insostenible», subraya el Dr. Bongers. «Nuestros modelos muestran que en cincuenta años las poblaciones de Boswellia estarán diezmadas, y este descenso de la población significará que la producción de incienso está condenada. Este es un mensaje bastante alarmante para la industria del incienso y las organizaciones conservacionistas», añade.
«El elevado número de incendios y la intensidad del pastoreo en nuestra zona de estudio han aumentado en las últimas décadas como consecuencia del gran incremento en el número de cabezas de ganado, y ésta podría ser la razón por la cual las plántulas no llegan a convertirse en plantones », aclara el Dr. Bongers. «Al mismo tiempo, una gran proporción de los árboles que hemos estudiado ha muerto tras ser atacada por el escarabajo de cuernos largos. Si queremos preservar las poblaciones de Boswellia, y la futura producción de incienso, será necesario introducir incentivos de gestión importantes y de largo alcance», concluyó.

sábado, 21 de enero de 2012

Árboles en la oscuridad

Un fotógrafo ha capturado el crepúsculo del atardecer combinado a árboles curiosos, en un parque de Londres.

El nombre del fotógrafo es Alex Saberi, de 35 años, quien se pasea por el parque de Richmond en el suroeste de Londres mucho después de que las personas se han retirado a sus casas.

Él utiliza el flash y antorchas para iluminar los árboles, capturados sobre los hermosos colores del cielo nocturno. Saberi, comenzó a tomar fotos en 2005, dice que comenzó el proyecto cuando se dió cuenta de las formas raras y a la vez bellas de los árboles después de encontrarse sólo en el parque al atardecer.

De modo que se dedicó a documentar los lugares que nadie despreciaría para observar.

miércoles, 18 de enero de 2012

Muere uno de los árboles más viejos del mundo

'El Senador' tenía 3.500 años y medía 36 metros de altura, uno de los cipreses más viejos del mundo, se incendió la madrugada del lunes en un parque de Florida.

Con una edad aproximada de 3500 años, según las muestras del anillo, era el árbol nativo más grande de Florida y un símbolo para Longwood, en el centro de Florida. La causa del fuego aún no ha sido terminada, aunque el portavoz de los bomberos de Seminole, Steve Wright, descarta que sea obra de un pirómano.

Según Wright, una sección de 6 metros de la parte superior del árbol cayó primero y a continuación se derrumbó el resto. En la década de los 60, antes de la llegada de los parques de atracciones, 'El Senador' era una atracción turística y los visitantes pagaban para visitarlo por dentro, ya que era hueco.

El nombre del árbol hace honor al senador Moses Oscar Overstree,  que en 1920 donó al condado lo que hoy se conoce como 'el Parque del Gran Árbol'.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Adiós al viejo alcornoque de La Herguijuela

El ejemplar no pudo soportar el peso de unas ramas cuya poda estaba especialmente vigilada.

Más de 500 años desplomados de golpe y porrazo sobre la dehesa. Es lo que ha pasado con el alcornoque de la finca La Herguijuela, uno de los árboles declarados singulares por la Junta de Extremadura. El domingo día 4 cayó a plomo. No aguantó más el peso de unas ramas cuya poda estaba especialmente vigilada por los agentes de medio ambiente, un exceso de proteccionismo que al final ha dejado en el aire la duda de si se le hubiera podido alargar o incluso salvar la vida si se le hubiera aplicado con mesura la tijera.

El propietario de la finca en la que estaba ubicado, en el entorno del Parque Nacional de Monfragüe, cuenta que hace veintitantos años el árbol estaba sano y con vitalidad. «Con el montón de ideas proteccionistas que aparecieron dejamos de sacarle el corcho; los biólogos de la Junta aconsejaron no tocar un árbol tan singular para de esta forma no causarle ningún estrés», explica Miguel Cremades. A partir de ese momento, el ejemplar empezó a verse atacado por hongos en su corteza, a perder vitalidad y aparecieron el gusano 'cerambys' y las ramas secas.

A pesar de ello, hace 10 años el personal de la finca probó a hacerle una poda muy discreta que consiguió que ganase algo de vitalidad. «Enseguida vinieron los agentes medioambientales a decirnos que cómo habíamos hecho aquello sin su permiso, con lo que no hemos vuelto a ocuparnos del árbol con las consecuencias que ahora vemos», confiesa Cremades, que cree que la muerte de este alcornoque debería servir para replantearse si la política forestal que se aplica en Extremadura es la adecuada.

Este Abuelo recién fallecido es lo que los expertos califican como un rodal selecto. Se trata de un árbol padre del que se han ido repartiendo hijos por toda Extremadura. Ahora, tendido sobre la dehesa del norte de Cáceres, se le han estado buscando bellotas con las que crear un pequeño vivero que le otorgase todavía más pervivencia, pero no se ha encontrado ni un solo fruto. Los daba en mejores tiempos, cuando era un árbol sano al que se también se le sacaba buen corcho, una práctica que se dejó por miedo a las restricciones a las que su singularidad legalmente obligaba.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El árbol más grande de Andalucía

Un ser de cuento de hadas. Un espécimen que ha sobrevivido miles de años siendo testigo del paso del tiempo y de las radicales transformaciones de su entorno. Se trata del árbol más grande de Andalucía, según el último catálogo elaborado por técnicos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. La encina milenaria, está situada en una finca privada del hermoso paraje del valle de La Loma. El espacio discurre paralelo a la carretera local de Serón que une el municipio el antiguo poblado minero de Las Menas de la ladera norte de la Sierra de los Filabres.

El soberbio árbol, cuya edad se cuenta por siglos, tiene unos 16 metros de circunferencia de base y unos 25 de altura. Aunque otras especies arbóreas ganan más altura que la encina, este ejemplar es considerado, según los técnicos de la Junta, el de mayor porte y uno de los de mayor antigüedad de todos los catalogados hasta la fecha en la comunidad autónoma. La milenaria encina se ha inventariado dentro de la campaña de campo para elaborar el catálogo de árboles singulares de la provincia de Almería, el último de los ocho elaborados por este departamento, correspondientes a las provincias andaluzas.

La peana

La encina, carrasca, chaparra o chaparro (Quercus ilex ) es conocida popularmente por los aldeanos como la encina milenaria o 'La Peana'. Sus hojas, que son perennes (permanecen en el árbol entre dos y cuatro años, con una media de 2,7 años), coriáceas y de un color verde oscuro por el haz y más claro por el envés. Son muy duras para evitar la excesiva transpiración de la planta, lo que le permite vivir en lugares secos y con gran exposición al sol, como valle de La Loma. Su corteza es oscura y se agrieta en todas direcciones.

En las proximidades donde se ubica esta singular encina, sobreviven otros ejemplares milenarios de esta especie, como la encina de la ermita de la Loma o la del paraje conocido como Los Sapos. La existencia de estos árboles singulares, cuya catalogación oficial por parte de la Consejería de Medio Ambiente aporta ayudas de la administración a los propietarios de las fincas en los que se ubican, demostraría, según los técnicos de la Junta de Andalucía, la idoneidad y perdurabilidad de las especies autóctonas del monte mediterráneo frente a las repoblaciones intensivas de otras especies de rápido crecimiento.

Supervivientes

Este árbol supone uno de los principales vestigios de la historia de lo que fue la vegetación mediterránea de encinas y coscojas dominante en otros tiempos en la Sierra de Los Filabres. Permanece como huella viva del pasado del antiguo bosque mediterráneo que antaño poblaba este rincón de la Península Ibérica. Su progresiva desaparición pone de manifiesto la fragilidad con la que los antiguos bosques han respondido ante la sobreexplotación de sus recursos naturales, el deterioro producido por el abandono definitivo de los cultivos y la enorme dificultad para poder regenerar un aspecto, al menos, parecido al que antaño poseían.

A lo largo de la historia, la encina ha sido utilizada por el ser humano de múltiples formas. Ha obtenido leña de alto poder calorífico; la bellota se empleaba para alimentar a los ganados y la corteza se utilizaba en las tenerías. En épocas de escasez la bellota de carrasca ha sido consumida incluso por las personas.

El experto Rafael Moro, en su principal obra de la Guía de los Árboles de España, propone que de modo oficial se nombre a la encina árbol nacional de España, así como el pino piñonero lo es de Italia y el roble de Alemania, además plantea en este mismo documento la idoneidad de la encina como especie óptima para repoblar todas las zonas de suelo irrecuperable por todas sus características de adaptabilidad a suelos pobres y en beneficio del medio ambiente.