miércoles, 29 de enero de 2020

La nieve acaba con una de las encinas milenarias de Serón

La provincia de Almería cuenta desde este martes con un joya histórica y representativa de su naturaleza menos. Tras alrededor de 1.000 años de historia, la encina milenaria de Serón ubicada en el paraje del Marchal del Abogado y que formaba parte de un sendero que recorría parte del municipio a través de sus árboles más longevos e imponentes, ha desaparecido.


Desde esta semana, ese trazado de las ‘Encina milenarias’ cuenta con un atractivo menos y, lo que es más importante, del patrimonio de los vecinos de Serón y de la provincia ha desaparecido de la noche a la mañana un árbol que fue declarado oficialmente como ‘Monumento Natural’ e incluido en el ‘Inventario de árboles y arboledas singulares de Andalucía’.


La rotura del tronco de la milenaria encina tuvo lugar tras las grandes nevadas de este temporal, aunque tanto los vecinos del lugar como el Ayuntamiento de Serón aseguran que el árbol estaba enfermo de forma previa. Concretamente padecía la ‘seca del encinar’, un pseudohongo capaz de acabar con miles de especies vegetales distintas. Pese que, al menos visiblemente, la encina padecía ‘la seca’ tan sólo en una parte de la misma, esta enfermedad ha podido ser clave para que poner fin a su vida tras un milenio como testigo del tiempo en la Sierra de los Filabres.


“Desgraciadamente después de casi 1.000 años nos ha tocado decirle adiós a este árbol”, ha lamentado en declaraciones a este periódico el alcalde de Serón, Juan Antonio Lorenzo. Es una verdadera desgracia y una pena ver un ser vivo milenario en el suelo”, ha añadido el regidor.


Por el momento, la encina milenaria no ha desaparecido del todo, ya que su tronco tiene tal envergadura que por el momento no ha sido posible quitarlo de forma segura del camino de acceso a la barriada del Marchal del Abogado por lo que, al menos hasta última hora de la tarde de ayer, los vecinos no podían “entrar a la barriada” mediante este acceso según el Ayuntamiento. Una vez que se cuente con la maquinaria adecuada para retirar el tronco, la intención del Gobierno municipal es la de dejar el tronco de forma “testimonial”.


Vecinos de la barriada han mostrado su desolación por este hecho, ya que la encina milenaria era todo un símbolo del lugar y han lamentado que nadie haya atajado antes la enfermedad que sufría y a la que culpan, junto a la nieve caída, del fatal desenlace del árbol.                                      Fuente: La voz de Almería

viernes, 19 de abril de 2019

Fallece el hombre que plantó más de 5 millones de árboles

Dutt Saklani es conocido por sembrar 5 millones de árboles. Este hombre lamentablemente falleció el 18 de enero del presente año a sus 96 años de edad, pero ha dejado un gran legado en el mundo.


Según sus familiares, Dutt amaba plantar árboles desde que tenía 8 años de edad, pero fue después de la muerte de su hermano, que decidió hacerlo de manera masiva, esto lo utilizo como terapia para distraerse del dolor y honrar a su nombre, ya que era un gran ecologista, por lo que se lleva en la sangre este don.

Años después de la muerte del hermano de Dutt, vuelve a recibir un duro golpe, con el fallecimiento de su esposa, fue entonces donde dedico lo que le quedaba de vida en hacer plantaciones masivas con el fin de hacer un cambio positivo en el medio ambiente.

Este fue el inicio de el cambio ambiental que logro este hombre, transformando unas cuantas hectáreas en un bosque hermoso, para que las personas tengamos más oxigeno puro y el ecosistema este en equilibrio perfecto.

Este hombre llego a plantar más de 100 hectáreas e incluso gano el premio Indira Priyadaeshini por su labor ambientalista. Es muy reconocido por la labor que hizo.
10 años más tarde, lamentablemente este hombre perdió la vista, pero eso no sería un obstáculo para que pudiera seguir aportando al medio ambiente y conservara su gran bosque. Sus amigos dicen “perdió la vista, pero no la visión”:


Para él los arboles eran parte de su familia, los consideraba tíos, padres, hermanos, abuelos, entre otros. Por eso era tan amoroso y cuidadoso con cada uno de los arboles que planto mientras vivió.
Sigue tú este ejemplo. Realiza tu aporte a este mundo, cuida el medio ambiente de esta manera nuestro planeta estarás en mejores condiciones. 

Si hubiera más personas como Dutt, el mundo sería diferente.

martes, 2 de abril de 2019

Descubierto en Borneo el árbol tropical más alto del mundo

El árbol tropical más alto del mundo y posiblemente también la planta con flores más alta, con más de 100 metros, ha sido descubierto en las selvas de Borneo. Científicos de Estados Unidos y Malasia han realizado una novedosa exploración tridimensional del hallazgo para comprender mejor cómo crecen los árboles y qué les impide hacerlo más.


El árbol es una Shorea faguetiana, cuyo nombre común es Meranti Amarillo, de la familia Dipterocarpacae, que domina las selvas húmedas de tierras bajas del sudeste asiático. Los ejemplares que batieron récords anteriores provienen en su mayoría del mismo género y región. El equipo le ha dado al árbol el nombre Menara, que significa 'torre' en malayo. 

El árbol fue descubierto en 2018 por investigadores de la Universidad de Nottingham, liderados por el doctor Doreen Boyd, y utilizaron la tecnología LiDAR, donde los impulsos de los láseres se reflejan desde la cubierta y la superficie del suelo. Científicos de la Universidad de Oxford y los socios viajaron al lugar en agosto de 2018 para realizar escaneos en 3D y vuelos con aviones no tripulados de alta resolución, que han generado visualizaciones en tres dimensiones del árbol, según ha informado la Universidad de Nottingham. 

100,8 metros de altura y 81.500 kilos de peso.

Un escalador local, Unding Jami, trepó al árbol en enero de 2019 para medir su altura con una cinta métrica. Llegó a 100,8 metros, lo que lo convierte probablemente en la planta con flores más alta de la Tierra, por delante del eucalipto de Tasmania que ostentaba antes el récord. 

Excluyendo las raíces, Menara pesa 81.500 kilos, más que el peso máximo de despegue de un Boeing 737-800. Solo el 5% de su masa se mantiene en su corona de 40 metros de ancho, mientras que el 95% está en su tronco. 

El tallo es muy recto, con el centro de masa a 28 metros sobre el suelo, y solo se desplaza 0,6 metros desde el eje vertical central. Todo ello sugiere que el árbol es muy simétrico y está bien equilibrado, a pesar de estar situado en un terreno inclinado en un valle abrigado. 

El análisis de los científicos sobre la estructura del árbol sugiere que está muy lejos de doblarse por su propio peso, pero puede ser vulnerable al viento. Su ubicación en un valle protegido favorece su desarrollo y probablemente lo haya ayudado a crecer a alturas tan extremas.

viernes, 1 de marzo de 2019

Las encinas colonizan los bosques mediterráneos

Así lo constata un estudio liderado por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), que apunta al cambio climático y a una falta de gestión como causas de esta sustitución.
Normalmente, los árboles de hoja ancha (frondosas) de la Península Ibérica -encinas y robles principalmente- se han mantenido en segundo término bajo las copas de diferentes especies de pinos. Pero las sequías repetidas y el aumento del número de incendios, consecuencias del cambio climático, han hecho que las frondosas obtuvieran protagonismo frente a los pinares, porque se adaptan mejor a estas perturbaciones.

Colonizando los bosques mediterráneos

Ahora, un estudio publicado en la revista Global Change Biology advierte de que el abandono de la gestión forestal también decanta la balanza hacia los frondosas, especialmente los encinares, que están colonizando los bosques mediterráneos más rápido de lo previsto. 

Esta sustitución podría ser considerada, de hecho, una reocupación: “La encina es una especie típicamente mediterránea que ya hace años que podría haber ocupado grandes extensiones de la Península, pero con la gestión forestal y por razones económicas han favorecido los pinos -en detrimento de las encinas-, porque la madera se pagaba mejor”, dice el autor principal del artículo, Jordi Vayreda.
El estudio se ha llevado a cabo con los datos de unas 33.000 parcelas de los Inventarios Forestales Nacionales, y apunta a que los bosques del norte y de las montañas medias de la Península son los más perjudicados por esta sustitución, ya que podrían no resistir las sequías previstas para un futuro. En este sentido, queda por demostrar si estos cambios podrían derivar en un problema para la estabilidad de los bosques, sobre todo en el norte de España.
En esta región predominan especies típicas del centro de Europa y, por tanto, menos adaptadas al clima mediterráneo, como es el caso de los pinares de pino silvestre. También aquí se está dando la sustitución y los pinares están desapareciendo en favor del haya. Los hayedos no están adaptados a las sequías acusadas y, si se cumplen las predicciones de aridez generada por el cambio climático, podrían tener graves problemas para sobrevivir.

domingo, 17 de febrero de 2019

La sequía, principal limitación del crecimiento de los bosques en todo el mundo

El crecimiento de los árboles forestales se vio más limitado por el agua que por la creciente temperatura a medida que se calentaba el siglo XX. El crecimiento de los árboles forestales en todo el mundo se está volviendo más limitado por la escasez de agua, a medida que aumenta la temperatura, según una nueva investigación de un equipo internacional que incluye a científicos de la Universidad de Arizona (EE.UU.).

Para los investigadores, las limitaciones de energía y agua del crecimiento de los árboles siguen siendo insuficientemente comprendidas a grandes escalas espaciotemporales, por lo que han elaborado el primer trabajo que proyecta las respuestas de crecimiento de árboles al clima a una escala casi global, cuyas conclusiones se publican en Science Advances. El efecto es más evidente de esta teoría se encuentra en los climas del norte y en altitudes elevadas, donde la limitación principal para el crecimiento de los árboles siempre había sido la baja temperatura.


"Nuestro estudio muestra que en la gran mayoría de la superficie terrestre, los árboles se ven cada vez más limitados por el agua", indica Flurin Babst, del Laboratorio de Investigación de Anillos de Árboles de la UA y en el Instituto Suizo de Investigación Federal (WSL). “Los procesos fisiológicos básicos, como la fotosíntesis y la división celular, se atenúan cuando la energía y el agua disponibles para las plantas son bajas. Con el aumento de los insumos de energía, la disponibilidad de agua a menudo se convierte en la principal limitación del crecimiento de las plantas”, escriben en su artículo.

La respuesta en los anillos.

Los investigadores compararon los anillos de crecimiento anuales de los árboles durante dos períodos, 1930-1960 y 1960-1990. Estos son más anchos cuando se dan las mejores condiciones, y más estrechos cuando empeoran. Las medidas de ancho de anillo se tomaron de árboles en aproximadamente 2.700 sitios que abarcan todos los continentes, excepto la Antártida. El equipo también realizó un mapeo de la temperatura promedio, la precipitación y las medidas de estrés por sequía en las plantas en una cuadrícula que cubre las regiones templadas y boreales del mundo.

Agregar datos de anillos de árboles al mapa permitió a los científicos ver si los cambios en el clima durante el siglo XX correspondían a los cambios en el crecimiento de los árboles del mundo. Comparando 1930-1960 con 1960-1990, la temperatura promedio aumentó 0,5ºC y el área de tierra donde el crecimiento de los árboles se limitó principalmente por la reducción de la temperatura en 8,7 millones de kilómetros cuadrados, un área alrededor del tamaño de Brasil.

Es sorprendente cómo un cambio relativamente moderado en el clima durante el siglo XX ya ha provocado cambios observables en el crecimiento de árboles, y los autores prevén que esta tendencia continue con el calentamiento del siglo XXI: “Junto con la creciente demanda de agua en la atmósfera que puede llevar a reducir el transporte de azúcares desde las hojas hasta el tallo, esta evidencia sugiere que la sequía se está convirtiendo en la limitación dominante del crecimiento de árboles en todo el mundo”.

“Comprender la interacción entre los efectos de la energía y el agua es esencial para anticipar los impactos del cambio climático en los ciclos biogeoquímicos y de energía combinados y para cuantificar sus reacciones”, concluyen los expertos.                              Fuente: El Espectador

¿Qué pasaría si los árboles desaparecieran?