miércoles, 13 de enero de 2016

Árboles competitivos, benficios ambientales

Conocer las dinámicas ecosistémicas puede ayudar a obtener beneficios en la gestión forestal, la conservación de especies y el secuestro de carbono.El estudio presenta unos resultados generalizables a todo el mundo y para el conjunto de las 53.000 especies de árboles, gracias a la gran cantidad de datos obtenidos.
 
¿Existe alguna explicación de cómo los árboles compiten entre ellos en cualquier lugar del mundo?
 
La densidad de la madera, la masa por superficie foliar (el equivalente al gramaje de las hojas de papel) y la altura máxima pueden explicar que un árbol sea mejor competidor ante sus vecinos. Éste es el resultado de un estudio que publica Nature en el que ha participado el investigador del CREAF y del CSIC Josep Peñuelas. El descubrimiento puede tener aplicaciones útiles en los campos de la gestión y la explotación forestal, la conservación de la biodiversidad y en la fijación de carbono por parte de los ecosistemas. Los resultados de la investigación son generalizables a la mayor parte de los biomasa de la Tierra gracias a la diversidad de lugares estudiados y la gran cantidad de datos obtenidos.
 
“Hemos comprobado que estas características funcionales influyen en la capacidad de competir de los árboles y nos proporcionan la base para predecir la dinámica y las interacciones entre las especies de árboles del mundo” comenta  Josep Peñuelas. “Invertir una gran cantidad de recursos en desarrollar una madera densa y unas hojas robustas puede implicar que un árbol tenga un crecimiento más lento, pero es una buena estrategia para competir contra los vecinos” añade el investigador.  
 
En el estudio, en el que han participado cerca de 40 investigadores, se han analizado más de tres millones de árboles, de 2.500 especies y en 140.000 parcelas de todo el mundo. Esta gran cantidad de datos permite hacer una generalización, viendo tendencias y modelos aplicables a prácticamente cualquier bioma terrestre. De esta forma, el estudio de las características de los árboles puede ayudar a comprender cómo se relacionan las diferentes especies de plantas alrededor del mundo.
 
“Las especies con maderas más densas crecen más lentamente en espacios abiertos pero toleran mejor la competencia en bosques más espesos“, comenta Peñuelas. El contraste entre las características que favorecen el crecimiento con y sin competencia permite la coexistencia de distintas estrategias evolutivas que ayuden a explicar la gran diversidad de árboles en el mundo.
 
Poder predecir dinámicas e interacciones puede traducirse en beneficios económicos, ecológicos y ambientales.
 
Esto puede tener  aplicaciones interesantes desde un punto de vista ecológico, ambiental y económico. “Conocer qué relación hay entre la competencia, el crecimiento y estas características funcionales podrá ayudar a los gestores forestales en la selección de especies”
 
Además, también puede ser de ayuda en el desarrollo de planes de conservación de algunas especies, tanto de árboles como de otras especies que estén relacionadas, como pueden ser otras plantas, animales u hongos.
 
Desde el punto de vista ambiental, “la competencia tiene un gran impacto en el crecimiento de los árboles y por lo tanto en la posibilidad de una mayor acumulación de carbono. El hecho que la acumulación se haga en maderas más densas y recalcitrantes ayuda a retirar más tiempo de la circulación atmosférica el  CO2 fijado”, apunta Josep Peñuelas. 
 
Fuente: Econoticias
Artículo:
Kunstler, G., Falster, D., Coomes, D.A., Hui, F., Peñuelas, J., et al (2015). Plant functional traits have globally consistent effects on competition. Nature, Doi: 10.1038/nature16476

lunes, 21 de diciembre de 2015

Los hongos multiplican la mortalidad forestal en época de sequía

Este descubrimiento permitirá predecir qué bosques se verán más afectados por los cambios en el clima.

Un grupo de ecólogos del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) de la Universidad Autónoma de Barcelona ha descubierto dos clases de hongo que  colonizan los ejemplares del bosque para absorber sus reservas de agua, lo que aumenta el riesgo de muerte del árbol por falta de alimento.

Hasta ahora se sabía que las plagas y otros patógenos contribuían al proceso de mortalidad forestal en condiciones poca humedad pero, gracias al trabajo publicado en la revista ‘New Phytologist‘, han podido describirse qué especies fúngicas son más peligrosas en un escenario de sequía severa.

Por un lado, los hongos necrotrofos, que se alimentan del carbono y nutrientes de las células muertas y dañan el tejido de los árboles que transporta los carbohidratos, a la vez que desencadenan una respuesta defensiva muy importante por parte del árbol.
 
Y por otra parte están los hongos vasculares, unos hongos que colonizan los conductos del sistema hidráulico de los árboles, provocando que se bloquee el paso del agua y favoreciendo la formación de embolias en condiciones de sequía intensa.

Otros  como los hongos biotróficos, que se alimentan de células vivas de las hojas, no suponen un peligro adicional en caso de sequía severa porque ellos mismos sufren los efectos de la falta de agua y no proliferan, según el investigador del CREAF y profesor de la UAB, Jordi Martínez-Vilalta.

Sobre el terreno, los investigadores- en colaboración con la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas-  han  analizado estos efectos de los hongos sobre los sistemas de transporte y almacenamiento de agua y carbono de los árboles,  además han podido comprobar, por ejemplo como los castaños sufren ataques de chancro cada vez más severos.

“Tener en cuenta la interacción entre los hongos patógenos y el proceso de mortalidad de los árboles mejorará nuestra capacidad de predecir qué bosques, y en qué condiciones, se verán afectados por episodios de mortalidad a medida que las condiciones climáticas vayan aconteciendo más secas”, ha explicado el profesor de la institución sueca, Jonás Oliva.                                                    Fuente: EFE Verde

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La bóveda global de semillas. El Arca de Noé del S. XXI

En Noruega reside el Arca de Noé del S. XXI., una bóveda a prueba de bombas atómicas que contendría más de dos millones y medio de semillas de todo el planeta. El cambio climático, catástrofes naturales, guerras, etc. ponen en riesgo el legado vegetal natural de este mundo y, claro está, es necesario preservarlo. Es un ejemplo de humanidad defendiéndose de la humanidad. La bóveda global de semillas -así se llama científicamente- se encuentra a 125 metros de profundidad, en el Polo Norte. La vida congelada lejos de la vida.
 
Antes que una crisis de los mercados o de las finanzas había estallado una crisis ecológica. El sistema ha exigido durante 50 años crecer un poco cada año para ser viable, y esto ha degradado la naturaleza otro poco, cada año; la lógica de este sistema impedirá la vida tal como la conocemos en unas generaciones.

El capitalismo ensayado usa el poder acumulado de la explotación de la tierra para mantener el privilegio de clases. No hay reconciliación entre capitalismo y ecología. Miremos a nuestro pais, un paraíso donado para la vida y amenazado por el empuje del desarrollo. Es el paradigma del crecer para subsistir: arruinar el medio natural para mantener el status quo. ¿Cuántas semillas se habrán perdido ya? Después, cuando la mierda nos llegua al cuello, nos la llevamos a otra parte o mejor la tapamos. El crecimiento ilimitado de una economía basada en la explotación de la tierra es una falacia.

Casi sin darnos cuenta ha estallado una batalla antropológica entre el modelo de las grandes industrias, de la descolonización del capital, de la explotación de los recursos del sur, y otro modelo de relocalización de la economía, de la producción a escala local y sostenible, de la agricultura ecológica y la desindustrialización. Aún es una batalla desigual, pero en ella nos vamos a jugar el futuro. Olvidemos de una vez la impostada lucha por la democracia como único anhelo contemporáneo, es falsa. Los esfuerzos hay que centrarlos en provocar el cambio de sistema. Empezando por la renuncia de cada uno de nosotros a vivir manteniendo privilegios innecesarios.

Debemos dejar a nuestros hijos un mundo mejor, no podemos empujarles a suspirar un día por un Noé que les salve, no habrá un Arca para todos. Latouche, uno de los padres del decrecimiento, dijo que se trataba de abrir de nuevo el espacio para la capacidad de invención y la creatividad de la imaginación reprimida por el totalitarismo economicista y desarrollista. De volver a vivir con la naturaleza, sin dominarla. De huir de bóvedas congeladas.
Por: Andrés García - Fuente: Diario Ecología

domingo, 22 de noviembre de 2015

Ciencias que estudian los árboles


 
Silvicultura: Ciencia se encarga del estudio y tarea del crecimiento, composición, regeneración y salud de los bosques. (A)

 


Arboricultura: Abarca el estudio de árboles y arbustos en las zonas urbanas.(B)





Pomología: Esta es una rama de la horticultura que se ocupa del estudio y cultivo de plantas que producen frutos, en especial de los árboles. Comprende los conocimientos para conseguir la mejor producción de los árboles frutales en grandes huertos.(C)




Jardinería: Estudia el cultivo de los árboles, desde un punto de vista ornamental o productivo.(D)





Dendrocronología: Se ocupa de la datación de los anillos de crecimiento de las plantas arbóreas y arbustivas leñosas.



miércoles, 11 de noviembre de 2015

Las lianas de los bosques tropicales dificultan la absorción de carbono

Investigadores del Smithsonian Institute han descubierto que las enredaderas o lianas retardan el crecimiento de los árboles en los bosques tropicales e incluso pueden causar su muerte prematura.

Según han explicado, las lianas reducen la absorción de carbono sobre el suelo por más de tres cuartas partes, amenazando la capacidad de los bosques para amortiguar el cambio climático.

Los bosques tropicales representan un tercio del total del carbono fijado por la fotosíntesis. La creciente abundancia de las lianas puede ser impulsada por el cambio climático, el aumento de la perturbación o por una sequía estacional severa. Al reducir la capacidad de los bosques tropicales para acumular y almacenar carbono lanzado a través de la quema de combustibles fósiles, las lianas podrían causar un círculo de retroalimentación positiva, acelerando el cambio climático.

"Este estudio tiene ramificaciones de largo alcance", ha explicado uno de los autores del trabajo, Stefan Schnitzer. Según ha indicado, "las lianas contribuyen sólo una pequeña fracción de la biomasa en los bosques tropicales, pero sus efectos sobre los árboles alteran dramáticamente cómo el carbono se acumula y se almacena".
 
25% DE LAS ESPECIES LEÑOSAS

El trabajo, publicado en 'PNAS', ha señalado que las lianas son características de los bosques tropicales de tierras bajas, a menudo suponen más del 25 por ciento de las especies y de tallos leñosos. Esta planta depende de los árboles para apoyarse y subir a las copas, iluminadas por el sol, donde pueden invertir un mayor porcentaje de su propia biomasa en hojas.

En investigaciones anteriores, Schnitzer y sus colegas demostraron que las lianas pueden tener efectos negativos significativos sobre el crecimiento de la biomasa forestal y la acumulación. Estos estudios, sin embargo, se centraron principalmente en el crecimiento del árbol y se limitaron a los claros en los bosques o sólo fueron objeto de observación.