martes, 10 de marzo de 2015

¿Por qué necesitamos los árboles?

Un viaje por España es un crucero por el desierto. Enormes extensiones cubiertas de matorrales y pequeñas plantas que cubren de manera rala un suelo de piedrecillas. En las sierras hay árboles, pero deja de haberlos en cuanto bajamos a las llanuras que se extienden sin ellos hasta el horizonte.

Desierto de Tabernas
 








Necesitamos árboles, en España, quince mil millones de árboles.

Los árboles cumplen muchas misiones de las cuales disfrutamos los seres humanos, además de sus propias vidas que debemos desarrollar, mantener y cuidar por el mero hecho de ser seres vivos.

Los árboles mantienen el suelo en su sitio. En las laderas desnudas, las lluvias torrenciales, que son las que estamos teniendo ya y vamos a seguir teniendo en España, arrastran un suelo sin adherencia significativa al subsuelo. Una ladera de colina llena de árboles consigue dos efectos contra la acción mecánica de la lluvia: Sus hojas frenan la velocidad de caída del agua, y con ello la fuerza de su impacto sobre el suelo, y las raíces aumentan la adherencia de la capa superficial del suelo al subsuelo. Un bosque va creando con los años suelo fértil.

Los árboles retienen el agua en el suelo y permiten que se filtre hacia los acuíferos subterráneos. Cuando llueve, el agua, en vez escurrir ladera abajo, en vez de producir escorrentía brusca, se deposita en pequeños hoyuelos entre las raíces, y va permeando poco a poco hacia abajo hasta empapar el suelo y luego ir circulando hacia los acuíferos, protegida de la evaporación excesiva.

Los árboles evaporan una pequeña parte del agua que recogen sus raíces. La evapotranspiración, que es como se llama el fenómeno, depende, en su volumen por unidad de tiempo, de la especie arbórea. En regiones de escasa precipitación se pueden elegir árboles que evaporan poca agua, al revés que en zonas como el norte de España o la zona mas lluviosa de la Península: La Sierra de Grazalema, en Cádiz, alrededor del pueblo que le da nombre y que el es punto donde más llueve en nuestro país, más aún que en Santiago de Compostela.

Pero los árboles evaporan agua y esto es tremendamente importante. En varios de los posts de 'El Porque de las Cosas' he escrito sobre los sistemas no lineales: Son los sistemas de la realidad, los sistemas que casi no se estudian en las facultades de Físicas, concentradas éstas en los sistemas lineales y la mística de los multiversos y unas cuerdas inexistentes. Pues bien, los sistemas reales de la naturaleza son no lineales, del tipo "el rico se hace mas rico y el pobre cada vez mas pobre".

domingo, 1 de marzo de 2015

Los bosques españoles peligran

Desde tiempos prehistóricos y hasta la Edad Moderna, la Península Ibérica estaba cubierta por un casi impenetrable bosque dominado por encinas, que albergaba  también alcornoques, quejigos y otros robles. Hoy, los encinares son las masas forestales menos conservadas en el Estado español: de los 5,5 millones de hectáreas existentes, sólo 260.000 pueden considerarse de gran calidad.

Los bosques mediterráneos, con más de 25.000 especies vegetales, forman una de las regiones forestales más importantes, valiosas y amenazadas del mundo. De todas estas especies, la mitad son endémicas (exclusivas de una zona determinada). Este porcentaje representa, después del de la zona tropical de los Andes, el nivel de endemicidad más alto del mundo. España, con un 19 % de flora endémica, es el segundo país más rico en especies únicas en la ecoregión, después de Turquía.

Nuestro país cuenta con bosques de extraordinario valor ecológico, algunos de ellos amenazados por los nuevos usos del suelo, el sobrepastoreo, la urbanización y el turismo incontrolado, así como la contaminación y fragmentación de los bosques, a lo que hay que añadir los incendios forestales: cada año se pierde más del 1 % de la superficie forestal por este motivo.
El nivel de protección y conservación de los bosques españoles es insuficiente. Tan sólo el 8 % de todos los tipos de bosques posee alguna protección. Las formaciones con menores proporciones de superficies bien conservadas son, por su importancia en el paisaje ibérico, los encinares (sólo el 5 % bien conservados), sabinares (sólo el 7 %), pinares de pino resinero (7 %) y castañares (2 %).

La Directiva de Hábitats de la Unión europea adoptada en 1992 parece ser la única oportunidad para la supervivencia de los bosques españoles. De la directiva europea se deriva la Red Natura 2000 que, cubriendo toda la UE, debe garantizar esa supervivencia de especies animales, vegetales y hábitats de la UE. Según la directiva europea, los gobiernos deben presentar listas de lugares candidatos a la Red Natura 2000.

El concepto de protección o conservación que propone esta directiva pretende la integración en las nuevas tendencias de la conservación, permitiendo un uso sostenible por parte de la población local, compatible con la conservación del espacio natural.

domingo, 22 de febrero de 2015

La variedad de especies arbóreas mejora la regeneración de los bosques

Los investigadores han observado durante dos años el desarrollo de más de 15.000 semillas.

Los árboles que crecen entre especies distintas a la suya tienen más posibilidades de éxito que los que lo hacen rodeados de su misma especie, según un estudio realizado por expertos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) que se publica en la revista Oecologia.

 Este fenómeno se debe, entre otros factores, a que los tipos arbóreos que tratan de regenerarse en zonas donde su misma especie es la dominante deben enfrentarse a “sus enemigos naturales”, como hongos y depredadores, que precisamente en esas zonas también son más abundantes, ha explicado la investigadora del MNCN Elena Granda en una nota de prensa remitida por el Museo. Además de este proceso llamado mortalidad densodependiente, se han revelado otros patrones y mecanismos involucrados en las limitaciones de la regeneración que añaden complejidad a la ya conocida mortalidad por la sequía en ecosistemas mediterráneos, ha precisado Granada.

 Los investigadores, que pretenden con este estudio “mejorar la reforestación de los bosques”, han basado el experimento en la siembra de más de 15.000 semillas de cuatro especies distintas -encina, quejigo, pino laricio y sabina albar- en los bosques del Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara). 

“Ninguna de las especies a las que se les ha hecho el seguimiento se ha regenerado mejor donde su misma especie era la dominante; parece que la coexistencia de especies arbóreas está favorecida por factores que van más allá de aquellos únicamente climáticos”. 

Sin embargo, la propia masa forestal también ha desarrollado “mecanismos de facilitación” como la mitigación, por parte de los ejemplares adultos, del estrés hídrico producido por las sequías, a través, por ejemplo, “de la reducción en los niveles de radiación o de una mayor disponibilidad de agua bajo las copas”, indica. Tras la observación de estos especímenes durante dos años, los investigadores han concluido que “los bosques mediterráneos producen un reemplazo de especies arbóreas y favorecen la coexistencia de distintas especies a largo plazo” como parte del , concluye la investigadora.
Fuente: EFE Verde

jueves, 12 de febrero de 2015

Temporal descubridor de fósiles de árboles.

La marejada provocada por el temporal que azotó la costa cantábrica durante la última semana ha dejado al descubierto restos fósiles de distintos ejemplares de árbol de 300 millones de años en la playa de Arnao, Asturias. Fragmentos de troncos petrificados, la mayoría de ellos caídos, y raíces incrustadas en las rocas han quedado a la vista al perder la playa una importante cantidad de arena como consecuencia de la erosión sufrida por el fuerte oleaje. 

La playa de Arnao, en el municipio de Castrillón, esconde un importante yacimiento geológico en el paleosuelo cuyos restos "se conservan perfectamente", según el profesor de Paleontología de la Universidad de Oviedo Miguel Arbizu. Un equipo de especialistas investiga desde hace más de un año dos yacimientos fosilíferos del Devónico inferior en la plataforma de Arnao y su arrecife, entre las playas de Santa María del Mar y Salinas. 

La playa de Arnao esconde un importante yacimiento geológico en el paleosuelo Los científicos han hallado fragmentos, troncos, la mayoría de ellos caídos, pero también árboles erguidos, en posición de vida, "es decir que se ve el tocón y las raíces introducidas en un paleosuelo de hace 300 millones de años", ha indicado el profesor. 

El tocón de árbol en posición de vida está creciendo sobre un paleosuelo del Estefaniense (Carbonífero), y se pueden observar cómo las raíces aparecen donde se ha erosionado parcialmente. Hace 400 millones de años, Asturias estaba en el hemisferio sur del planeta y totalmente cubierta por un mar cálido, con aguas muy claras, bien oxigenadas y con una fauna riquísima, ha explicado Arbizu. 

Un escenario que podría recordar a la actual zona caribeña o la gran barrera australiana, con profusión de organismos tanto vegetales como animales, "que estaban haciendo sus primeros pinitos para salir del agua y ganar la tierra". La magnífica exposición y conservación de su fauna fósil hacen de estos yacimientos auténticos museos paleontológicos al aire libre, que ahora están protegidos como puntos de interés geológico.
Fuente: 20 minutos

miércoles, 4 de febrero de 2015

Moringa oleífera: “el árbol milagro”

Ya sea para atenuar el peso de sentirse absurdo al recaer en hábitos obsoletos, o simplemente por prudencia, todo ciudadano puede reducir drásticamente su producción de basura plantando una moringa oleífera en su jardín. El valor nutricional de este árbol es tan extraordinario que su mera existencia confirma que la ignorancia es más mortífera que el hambre: desde que se descubrieron las propiedades de la moringa hace dos décadas la organización Trees For Life International ha emprendido una amplia campaña informativa en Senegal, uno de los países nativos del árbol, y en el que hasta el año pasado 25,000 personas seguían muriendo de hambre diariamente. 

Con 4 veces más vitamina A que la zanahoria, 7 veces más vitamina C que la naranja, 4 veces más calcio que la leche, 3 veces más potasio que el plátano, 25% de proteína más que el huevo, los 8 aminoácidos esenciales para el humano y cantidades significativas de hierro, fósforo, magnesio y otros nutrientes, la hoja de moringa es un alimento completo en sí. Su semilla, madurada en vainas, contiene todas las vitaminas del complejo B en grandes cantidades. Estas semillas (que también son usadas en la India para tratar la disfunción eréctil) se componen de 35-40% de aceite dulce comestible, muy similar al de olivo; pero si se dejan secar en su vaina y luego se trituran en polvo, se obtiene una harina con propiedades floculantes, es decir que aglutina y sedimenta el 90-99% de bacterias y residuos en el agua, lo que clarifica incluso el agua más negra, bastando hervirla para que sea potable. Si a esto añadimos las propiedades medicinales, el rápido crecimiento (hasta 4 metros en un año), la resistencia a la sequía (aunque no a la helada) y una flor extremadamente melífera, se entenderá por qué la comunidad científica habla del “árbol milagro”. 

La única parte del árbol que no debe ingerirse es la raíz, pues contiene una elevada dosis de un alcaloide que puede ser fatal. Todo lo demás es una excelente alternativa ante los alimentos enlatados, empacados, embotellados y procesados que la insensatez de la vida urbana tantas veces nos empuja a consumir. 

Por otra parte, estos beneficios para la salud y para combatir con la escasez alimentaria de la población de su hábitat ha causado que este árbol esté en peligro de extinción.